Saltar al contenido

Ser Maquilladora Profesional

Hoy en día cualquier habilidad puede ser monetizable.

¿La mejor parte de esto?

Resulta que, si te interesa, puedes aprender esa habilidad y empezar a ganar tu propio dinero con ella.

Por supuesto, el maquillaje no se queda atrás. Hace un tiempo este oficio se limitaba solo a los salones de belleza.

Pero los tiempos ya cambiaron, ahora puedes ser toda una maquilladora profesional, ya sea que vayas a donde tus clientes te necesiten o ellos vayan a ti.

¿Es un oficio bien pagado? Si sabes hacerlo bien, sí.

Porque la gente estará dispuesta pagar lo que les pidas gracias a que tu marca personal ya tiene cierto renombre.

Si deseas hacer crecer tu marca en esta profesión, entonces vamos a darte algunos consejos para ser una maquilladora profesional.

Consejos para ser una maquilladora profesional

Ten una buena presencia

Este trabajo se diferencia de muchos en lo que se refiere al estilo freelancer.

Mientras que algunos trabajadores independientes pueden ofrecer sus servicios y tratar con las personas vía web, ser una maquilladora es algo netamente presencial.

Y muy lógico. Una buena presencia ayudará con tu imagen por varias razones:

  • Te verán como alguien profesional.
  • Dirá mucho de tu imagen.
  • Tus clientes podrán tomarte en serio.
  • Si vas maquillada podrás presentar tu trabajo sin haber hecho nada.

Mantente informada

Como todo lo que se relaciona con el mundo de la moda y el estilo. En el maquillaje también hay tendencias.

Por ello es importante que te mantengas actualizada y estés atenta a las nuevas tendencias de último momento.

Si eres la primera persona en aplicar una tendencia que apenas se está popularizando, tu trabajo podrá destacar de entre otros, y eso atraerá los ojos de muchos posibles clientes.

Esto, aunque no lo parezca, es una de las diferencias más grandes entre una maquilladora profesional y una principiante.

Así que, si estás empezando en el oficio, no cometas el error no estar informada.

Conoce tus productos

Tienes que saber bien para que se emplea cada cosa. Como usarla, cuando es necesario, para que tipo de piel va mejor, con que tonalidades pueden usarse ciertas combinaciones.

Ignorar cosas esenciales como esas te harán caer en el error de ser una principiante.

No es necesario que tengas todo el catálogo de productos en tus estuches (lo que la verdad es que no vendría nada mal), pero sí es importante que conozcas como y cuando emplear todos los productos.

Recuerda que para cada persona puedes necesitar de combinaciones y tonos diferentes, después de todo el tono de la piel juega un papel muy importante para que el maquillaje tenga el resultado deseado.

Práctica

De nada te va a servir haber pagado por tres cursos y mirar todas las noches tutoriales en YouTube si no pones en práctica lo que vas a aprendiendo.

Lo genial de esto es que puedes ser tu propio conejillo de indias, incluso recurrir a amigos y familiares si necesitas practicar con diferentes tonos.

Esto no tiene discusión, debes practicar bastante para ser una maquilladora profesional. Comprométete con ello. Al principio va a ser un trabajo arduo y cometerás muchos errores, pero conforme practiques más y más, el trabajo será más sencillo para ti.

Cobra lo justo

Maquillar no es trabajo fácil, siempre que se haga correctamente, esa es la razón por la que es una profesión tan bien pagada hoy en día.

Si has invertido largas horas en dominar tus habilidades y sabes que haces un buen trabajo, entonces no titubees al poner un precio. Si las personas te contactaron fue por una razón.

Siempre habrá alguien que quiera negociar, y necesitas aprender a lidiar con esas personas. Pero, también hay personas que conocen bien el precio justo por un servicio de calidad.

Lo mejor de esto, es que no será necesario que pagues para aprender. Puedes acudir a internet, y una vez que ganes tus primeros ingresos, podrás invertir en un curso más profesional. Lo que tienes aquí te ayudará a dar los primeros pasos y crear un negocio propio.