Saltar al contenido

Ser Diseñador Gráfico

Ser un diseñador independiente y trabajar en formar una marca personal propia.

Este es un pensamiento que seguramente ha pasado por la mente de cada diseñador gráfico, ya sea que esté trabajando en una empresa, recién terminando la carrera o apenas empezándola.

Resulta muy emocionante pensar en la posibilidad de empezar un negocio casero como diseñador gráfico, ser tu propio jefe y hacerte con varios clientes que ayudarán a difundir tu trabajo.

Si ya estás considerando crear tu propia marca y empezar desde tu hogar esta profesión, pero no sabes cómo hacerlo, aquí encontrarás lo que necesitas para dar los primeros pasos.

Debes practicar

Si quieres ser bueno en algo, es necesario que lo pongas en práctica. Ser un diseñador no es algo que aprenderás en un año. Aquellas personas que se dedican a ello como una profesión, tienen años de práctica encima, algunos desde niños.

Tienes que entender que mientras mayor sea el empeño que pongas en mejorar tus habilidades como artista, mejor van a ser los resultados que podrás dar no solo a tus clientes, sino a ti mismo, porque serás capaz de superar tus expectativas.
Además, recuerda siempre esto: un trabajo de calidad ayuda a crear marca y renombre, y esto a su vez te da el lujo de que tus clientes tendrán que pagar lo que tú les pidas.

Aprende cosas nuevas

Esto tiene que ver con complementar tus conocimientos en una rama con otra. Por ejemplo, en tu caso que deseas empezar un negocio como diseñador gráfico, puede ser muy conveniente para ti, aprender a manejar algunos softwares para crear animaciones.

Solo piénsalo, no solo podrás crearle al cliente un logo o una mascota, también serás capaz de darle animaciones para promover el nombre de su marca por medio de publicidad, cosa que les ayudará mucho en el marketing.

No te límites solo a una cosa. Ve que más te interesa y aprende sobre ello, busca la forma en que eso puede relacionarse con lo que ya haces y de ese modo ofrecer un mejor servicio.

Conoce tus límites

Cuando se empieza como un trabajador freelancer, es muy común que, cuando empezamos a tener un flujo constante de clientes, llegue un momento en el que nos sintamos asfixiados con tanto trabajo.

Esto es algo normal para personas sin experiencia como un trabajador independiente. A veces, es necesario que esto pase para conocer nuestro límite.

Como diseñador gráfico, especialmente, conocer nuestros límites será importante, para valorar la dificultad de los diferentes trabajos.

Si sabes que un logo promedio te toma solo dos días, trabajando solo unas pocas horas, tenlo en cuenta para el tiempo de tus otros proyectos.

Cobra lo justo

Otro de los errores comunes en los que suele caerse, es en el de cobrar muy poco por lo que se hace.

Esto ocurre por dos razones: realmente no sabes cuánto vale tu trabajo, o simplemente estás desesperado por tener clientes.

Ten en cuenta una cosa, tu trabajo vale. No te olvides de todas esas horas que pasaste practicando, ni del dinero que invertiste en algún que otro curso. Debes estar seguro de tus conocimientos y cobrar el precio justo por lo que vas a hacer.

El cliente es quien debe aceptarlo. Si no lo hace, no te desanimes, ya aparecerá alguien que esté dispuesto a pagar lo justo por algo de calidad

Acepta comentarios

No todo el mundo va a presentarse conforme con tu trabajo inicial. Esto es 100% seguro, y entiende que es algo normal y necesario.

Cuando de diseño se trata, tanto cliente como diseñador deben estar en la misma página.

Ahora, si el cliente no es el más amable al decir ciertas cosas que no le gustan, depende de ti sí ser amable, aceptar lo que el cliente dice, y negociar.

Lo importante es que seas tú quien lleve el control, recuérdalo, eres a quien están contratando por sus servicios, ellos necesitan tus habilidades.

¿Aún quieres iniciarte como diseñador gráfico? Recuerda, no dejes de practicar ni aprender algo nuevo, especialmente habilidades para tratar con las personas. Con todo esto que se ha mencionado aquí, ya puedes empezar hoy mismo.